
Con décadas de historia a sus espaldas, la Fórmula 1 se convirtió en uno de los eventos deportivos más vistos durante el año y su funcionamiento despierta cada día más interés.
Concebida como una competición para poner a prueba los límites de los automóviles, su organización atrae a las empresas más importantes del sector para el desarrollo de tecnología avanzada y experimentación.
En este artículo mencionaremos un poco el funcionamiento económico de la Fórmula 1 y las posibles oportunidades y riesgos de inversión que existen en su entorno, principalmente relacionado con el automovilismo en los mercados.
El “paddock”, tradicionalmente entendido como el corazón operativo de cada Gran Premio, es el sitio en el cual se congregan las escuderías para preparar sus monoplazas antes de una carrera.
Pero todo esto nos hace preguntarnos: ¿aquí podemos invertir? Y la verdad es que no es sencillo responder.
Por un lado, existen firmas dentro del circuito con acciones en los mercados que podemos comprar. Pero también es importante saber que su modelo de negocio no depende de este campeonato solamente y, en muchos casos, es un proyecto secundario de desarrollo e innovación.
Ahora bien, nunca ha sido más fácil dar nuestro apoyo a una escudería que comprando acciones de su línea de montaje, incluso si sus ganancias no están directamente relacionadas con lo que sucede sobre el asfalto.
De la misma manera que existen clubs de fútbol en una liga, las escuderías representan a un equipo y su historia. Estas escuderías suelen ser la filial de una gran compañía de automóviles y son un símbolo de los carros que venden en sus concesionarios tradicionales.
Además de las escuderías y su historia, lo más importante sobre la pista es lo que mueve al monoplaza. Los motores y las piezas internas son para muchos la parte más importante y están representados por un grupo muy pequeño de firmas capaces.
Desde sus inicios, las competiciones de automóviles atraen a cientos de marcas que buscan un lugar que represente su empresa a bordo de una máquina rápida. Imposible no recordar los colores de Marlboro sobre el McLaren de Ayrton Senna o la vieira de Shell en el Ferrari de Michael Schumacher.
El crecimiento mediativo de la F1 trajo consigo acuerdos de publicidad más altos y hoy en día podemos verlos como un indicador del interés de una marca por posicionarse a nivel global. Y aunque la publicidad no es un indicador de desempeño, suele señalar que una empresa busca crecer y expandirse.
Además de todas las ramificaciones existentes, la posibilidad de invertir directamente en la Fórmula 1 existe desde que llegó a los mercados. A través de Formula One Group (FWONK) sus dueños abrieron el circuito a los mercados, que antes estaba bajo el desempeño directo de Liberty Live.
Sobre esta inversión, es importante tener en cuenta que, a pesar de su popularidad, la Fórmula 1 es limitada en cuanto a su alcance y expansión. Siendo la única de su clase, es difícil encontrar empresas similares que se enfoquen en un solo producto, un aspecto que complica su capacidad para expandirse y crecer.
El paddock se convirtió en un centro de atención y hoy en día podemos comprar una parte de su funcionamiento.