
Vivimos en medio de la década de las criptomonedas y, en los últimos años, su adopción y uso se han convertido en un tema constante en el mundo financiero. Desde los mecanismos para almacenarlas, como la compra directa de éstas, los últimos años han sido clave en la expansión del sector.
Particularmente, en los últimos años han surgido ETFs enfocados en criptomonedas y su popularidad se ha expandido como alternativa a los requisitos técnicos para almacenar cryptos reales.
En esta entrada del blog de Folionet hablaremos sobre la actualidad del mercado crypto y sus ETFs, enfocados en los posibles futuros que el sector podría tomar si su uso se vuelve más popular y estable.
Tras años de dudas, en 2021 se empezaron a emitir los primeros ETFs de Bitcoin enfocados en su precio futuro. Pero en 2024 los primeros ETFs de Bitcoin y Ethereum finalmente llegaron a los mercados de forma masiva y se convirtieron en una de las claves del boom del sector, que pasó un par de años en el conocido como “invierno crypto”.
Sin embargo, con el boom del Bitcoin en los dos últimos años, los ETF de Bitcoin y Ethereum experimentaron un crecimiento significativo en términos de volumen y tamaño:
Aunque el empuje crypto creó interés en el mercado, el tiempo y las regulaciones que permiten esta clase de activo suelen ser una de las claves cuando se habla de su existencia. Aunque en la actualidad existen numerosas criptomonedas, sólo el Bitcoin y el Ethereum alcanzaron el estatus para ser usadas masivamente en ETFs, mientras que otras se están abriendo camino.
Esto se debe a que las regulaciones del mercado buscan evitar:
Esto trae como consecuencia un proceso largo entre el momento en que un ETF se propone ante instituciones y el momento en el que es listado en bolsas para ser comprado. Mientras otras criptomonedas crecen en popularidad, también aumenta la atención que reciben por parte de bancos para ser utilizadas en sus ETFs, pero este proceso es en muchos casos incierto.
Una de las criptomonedas alternativas más populares, Solana, creció en popularidad por su uso en memecoins y plataformas alternativas. Sin embargo, su naturaleza alternativa no fue una restricción para los mercados, ya que ha sido una de las últimas en recibir ETFs propios.
Por capitalización de mercado, la moneda XRP se convirtió en la tercera más importante del sector. Utilizada como parte de una plataforma para pagos internacionales, su desarrollo busca ser alternativa al sistema Swift y ha recibido cierto respaldo de instituciones por ello.
A diferencia de las acciones y los bonos, las criptomonedas son juzgadas por su naturaleza disruptiva y usos. Esto trae como consecuencia riesgos con respecto a su adopción como activo de inversión.
Alternativamente, la creación de ETFs de crypto abrió las puertas a individuos e inversores institucionales al sector, que ahora se respaldan en una estructura más tradicional y con la intervención de grandes bancos. Aunque la inversión a través de ETFs no es independiente de la volatilidad del sector crypto, su popularidad es hoy en día una realidad.
Como sucede en todas las criptomonedas, existen riesgos que no se han superado y están presentes en todas las discusiones:
Aunque todavía está sin aprobar, se han planteado ETFs que den acceso a una cesta de monedas y diversifiquen su riesgo.
La llegada de los ETFs de crypto ha transformado radicalmente la forma en que los inversionistas pueden acceder a los activos digitales. Hoy en día podemos tener acceso a un sector que era inaccesible e invertir sin la necesidad de los requisitos técnicos que sostienen las plataformas de las criptomonedas.
Gracias a aplicaciones como Folionet, este proceso es cada vez más sencillo y nos abre la puerta a una gran cantidad de oportunidades: