
Una de las mayores dudas que surgen a la hora de invertir se centra en definir cuándo es el mejor momento para hacerlo. El miedo a entrar “en el peor momento”, justo antes de una caída del mercado, paraliza a muchas personas y retrasa decisiones que podrían ser beneficiosas. En respuesta a este problema surge una de las estrategias más populares y debatidas del mundo de las inversiones: el “Dollar-Cost Averaging”, o DCA por sus siglas en inglés.
Especialmente en la actualidad, esta estrategia, combinada con el uso de ETFs, se ha convertido en una clave para la inversión pasiva.
Este artículo explora en profundidad:
El Dollar-Cost Averaging es una estrategia de inversión que consiste en invertir una cantidad fija de dinero de forma periódica, independientemente del precio del activo en ese momento. De la misma manera que sucede con cuentas de depósito o retiro, esta estrategia convierte la inversión en un hábito constante.
El principal beneficio detrás de este método es que:
El DCA elimina la necesidad de decidir el “momento perfecto” y reemplaza esa incertidumbre por un hábito constante. Además, el DCA es especialmente relevante para personas que no cuentan con un gran capital inicial, sino que invierten a partir de ingresos periódicos, como un salario mensual. En ese contexto, invertir de forma gradual no es solo una estrategia, sino una necesidad práctica.
Sin embargo, es importante aclarar que este método no busca maximizar retornos en todos los escenarios. Su objetivo principal es:
Desde un punto de vista puramente estadístico, numerosos estudios han comparado el Dollar-Cost Averaging con la inversión de suma única, conocida como “lump-sum investing”. Vanguard, por ejemplo, analizó años de datos para comparar cuál es la mejor estrategia en mercados globales, descubriendo que, en la mayoría de los casos, invertir todo el capital de una sola vez genera mayores retornos que hacerlo gradualmente. Sin embargo, dicho estudio encontró dos conclusiones adicionales.
La razón por la cual un gran depósito puede superar a depósitos pequeños y constantes es simple: a largo plazo, los mercados tienden a crecer. Si el mercado tiene una tendencia alcista, invertir antes permite que el capital esté expuesto durante más tiempo, beneficiándose del crecimiento y del interés compuesto. Sin embargo, estos mismos estudios también reconocen una realidad clave. La posibilidad de realizar un gran depósito puede que no sea accesible a todo el mundo, mientras que destinar fragmentos de nuestro salario para inversiones periódicas es más realista.
Es importante que tomemos en cuenta ciertos factores antes de invertir con este método, pues puede no ser el más indicado para ciertas personas.
Como hemos mencionado en artículos anteriores, los ETFs se convirtieron en un activo clave para inversiones pasivas y cuentas de retiro, por lo que también se pueden utilizar como una opción de inversión periódica. De la misma forma que sucedería con acciones independientes, invertir de forma constante en un ETF diversificado puede asegurar un retorno sobre la inversión a largo plazo sin sufrir en periodos volátiles.
De manera particular, para esto destacan los ETFs enfocados en los principales índices del mercado, el Dow Jones, Nasdaq y S&P 500, que abren la puerta a un conjunto de empresas y diversifican el riesgo de mercado entre diferentes sectores.
Una implementación exitosa del DCA con ETFs también requiere reglas claras. Definir de antemano cuánto se invertirá, durante cuánto tiempo y en qué activos evita cambios improvisados. Finalmente, es importante revisar periódicamente la estrategia para asegurarse de que sigue alineada con los objetivos.
Una de las maneras más sencillas de mantener una estrategia con depósitos constantes consiste en automatizar el proceso, algo posible en aplicaciones como Folionet.
Abrir una cuenta con Folionet es un proceso sencillo y automatizar depósitos es accesible desde la sección “Transferir”.
El Dollar-Cost Averaging no es una fórmula secreta ni una estrategia diseñada para maximizar retornos en todos los escenarios. Es, ante todo, una herramienta de gestión del comportamiento.
El hábito de invertir es cada vez más importante y esta estrategia puede permitirnos evitar patrones destructivos, como las decisiones desesperadas o el retiro de ingresos en tiempos de volatilidad.
El uso de ETFs como fondos de retiro, combinado con depósitos automáticos, se ha convertido en una estrategia popular de inversión pasiva y puede ser útil para muchos. Ante esta realidad, es importante considerar los riesgos que estamos dispuestos a asumir, el horizonte temporal de nuestras inversiones y la atención que debemos poner a la hora de evaluar el desempeño de nuestro portafolio.