Dollar-Cost Averaging + ETFs: cuándo funciona (y cuándo no)

Una de las mayores dudas que surgen a la hora de invertir se centra en definir cuándo es el mejor momento para hacerlo. El miedo a entrar “en el peor momento”, justo antes de una caída del mercado, paraliza a muchas personas y retrasa decisiones que podrían ser beneficiosas. En respuesta a este problema surge una de las estrategias más populares y debatidas del mundo de las inversiones: el “Dollar-Cost Averaging”, o DCA por sus siglas en inglés.

Especialmente en la actualidad, esta estrategia, combinada con el uso de ETFs, se ha convertido en una clave para la inversión pasiva.

Este artículo explora en profundidad:

  • ¿Qué es el Dollar-Cost Averaging?
  • ¿Qué problema busca resolver?
  • ¿Qué dice la evidencia histórica al compararlo con la inversión de suma única?
  • ¿Qué contextos resulta más efectivo?

¿Qué es el Dollar-Cost Averaging y qué problema resuelve?

El Dollar-Cost Averaging es una estrategia de inversión que consiste en invertir una cantidad fija de dinero de forma periódica, independientemente del precio del activo en ese momento. De la misma manera que sucede con cuentas de depósito o retiro, esta estrategia convierte la inversión en un hábito constante.

El principal beneficio detrás de este método es que:

  • Se consigue evitar decisiones impulsivas con nuestro dinero
  • Considerar los depósitos como una costumbre que se debe seguir siempre.

El DCA elimina la necesidad de decidir el “momento perfecto” y reemplaza esa incertidumbre por un hábito constante. Además, el DCA es especialmente relevante para personas que no cuentan con un gran capital inicial, sino que invierten a partir de ingresos periódicos, como un salario mensual. En ese contexto, invertir de forma gradual no es solo una estrategia, sino una necesidad práctica.

Sin embargo, es importante aclarar que este método no busca maximizar retornos en todos los escenarios. Su objetivo principal es:

  • Reducir el riesgo de entrar en el peor momento posible
  • Facilitar la constancia.

Evidencia histórica: DCA vs. lump-sum

Desde un punto de vista puramente estadístico, numerosos estudios han comparado el Dollar-Cost Averaging con la inversión de suma única, conocida como “lump-sum investing”. Vanguard, por ejemplo, analizó años de datos para comparar cuál es la mejor estrategia en mercados globales, descubriendo que, en la mayoría de los casos, invertir todo el capital de una sola vez genera mayores retornos que hacerlo gradualmente. Sin embargo, dicho estudio encontró dos conclusiones adicionales.

  • Por un lado, seguir un patrón de depósitos constantes permite reducir el riesgo de pérdida a largo plazo.
  • Por otra parte, también se demostró que mantener el dinero en efectivo es, con diferencia, la peor de las tres opciones y garantizará la pérdida de valor.

La razón por la cual un gran depósito puede superar a depósitos pequeños y constantes es simple: a largo plazo, los mercados tienden a crecer. Si el mercado tiene una tendencia alcista, invertir antes permite que el capital esté expuesto durante más tiempo, beneficiándose del crecimiento y del interés compuesto. Sin embargo, estos mismos estudios también reconocen una realidad clave. La posibilidad de realizar un gran depósito puede que no sea accesible a todo el mundo, mientras que destinar fragmentos de nuestro salario para inversiones periódicas es más realista.

¿Cuándo aplicar DCA? psicología, volatilidad y horizonte temporal

Es importante que tomemos en cuenta ciertos factores antes de invertir con este método, pues puede no ser el más indicado para ciertas personas.

  • El factor principal, el psicológico: es clave para inversores que se sienten ansiosos con los movimientos del mercado y prefieren evitar el riesgo de vender o comprar cuando suceden grandes movimientos. Mitigar el riesgo con depósitos constantes ayuda a despejar el interés por movimientos constantes.
  • La volatilidad: es otro factor clave. En entornos de mercado inestables, con movimientos bruscos y alta incertidumbre macroeconómica, el DCA reduce el riesgo de invertir en un pico temporal. Al distribuir las compras, el inversionista evita concentrar el riesgo en un solo punto del tiempo. Esto no elimina las pérdidas potenciales, pero sí las suaviza.
  • El horizonte temporal: debemos considerar el horizonte temporal de nuestras inversiones y calcular cuándo esperamos ver resultados. El DCA es especialmente efectivo para objetivos de largo plazo, como el retiro o la acumulación patrimonial a varias décadas. En estos casos, la constancia y la disciplina suelen ser más importantes que las acciones o ETFs que seleccionamos.

Dollar-Cost Averaging con ETFs

Como hemos mencionado en artículos anteriores, los ETFs se convirtieron en un activo clave para inversiones pasivas y cuentas de retiro, por lo que también se pueden utilizar como una opción de inversión periódica. De la misma forma que sucedería con acciones independientes, invertir de forma constante en un ETF diversificado puede asegurar un retorno sobre la inversión a largo plazo sin sufrir en periodos volátiles.

De manera particular, para esto destacan los ETFs enfocados en los principales índices del mercado, el Dow Jones, Nasdaq y S&P 500, que abren la puerta a un conjunto de empresas y diversifican el riesgo de mercado entre diferentes sectores.

  • Los gastos de transacción: pues nuestro interés es maximizar el retorno sin aumentar los gastos. Por ello, debemos buscar ETFs con ratios de gastos muy bajos (expense ratios), ya que esta es la cantidad que el administrador del ETF nos cobra por su funcionamiento.
  • La periodicidad: es otro elemento clave. El DCA puede aplicarse de forma mensual, quincenal o incluso semanal, dependiendo de los ingresos. Lo importante no es la frecuencia exacta, sino la consistencia. Aportes regulares, realizados automáticamente, eliminan la tentación de pausar inversiones por miedo o de acelerarlas por euforia.

Una implementación exitosa del DCA con ETFs también requiere reglas claras. Definir de antemano cuánto se invertirá, durante cuánto tiempo y en qué activos evita cambios improvisados. Finalmente, es importante revisar periódicamente la estrategia para asegurarse de que sigue alineada con los objetivos.

Depósitos recurrentes en Folionet: disciplina sin fricción

Una de las maneras más sencillas de mantener una estrategia con depósitos constantes consiste en automatizar el proceso, algo posible en aplicaciones como Folionet.

  • Folionet permite configurar aportes periódicos que se ejecutan de forma automática, eliminando la necesidad de tomar decisiones repetitivas.
  • Al establecer un monto y una frecuencia, nuestro dinero llegará a la cuenta de forma automatizada.
  • Tratar la inversión como un gasto fijo más puede ser beneficioso en el proceso de mantener una cuenta de retiro que acumule el desempeño del mercado.

Abrir una cuenta con Folionet es un proceso sencillo y automatizar depósitos es accesible desde la sección “Transferir”.

La inversión como costumbre

El Dollar-Cost Averaging no es una fórmula secreta ni una estrategia diseñada para maximizar retornos en todos los escenarios. Es, ante todo, una herramienta de gestión del comportamiento.

El hábito de invertir es cada vez más importante y esta estrategia puede permitirnos evitar patrones destructivos, como las decisiones desesperadas o el retiro de ingresos en tiempos de volatilidad.

El uso de ETFs como fondos de retiro, combinado con depósitos automáticos, se ha convertido en una estrategia popular de inversión pasiva y puede ser útil para muchos. Ante esta realidad, es importante considerar los riesgos que estamos dispuestos a asumir, el horizonte temporal de nuestras inversiones y la atención que debemos poner a la hora de evaluar el desempeño de nuestro portafolio.